Qué es la Odontología Slow

 

Cuando un dentista corre de paciente a paciente, aumenta el riesgo de que se centre en el tratamiento y en la ejecución, más que en el diagnóstico y en eliminar las causas. Ralentizar el ritmo de trabajo nos permite diagnosticar mejor, evitar errores, planificar y ejecutar de una forma más acertada.

La Odontología Slow nos hace ser más eficientes y ahorrar tiempo. Un tiempo que invertimos en humanizar al máximo la relación con nuestros pacientes, mediante la comunicación con ellos y descifrando sus expectativas, sus verdaderas necesidades y la forma más idónea con la que podremos satisfacerlas.

La Slow Dentistry es una Odontología respetuosa con la biología y con el diente, motivante para el dentista y amable con el paciente en una relación gana-gana en la que nadie pierde.

La Odontología Slow nos ayuda a estrechar aún más las conexiones con nuestros pacientes, fortaleciendo aún más la confianza. El método Slow es una invitación a la reflexión en la manera de afrontar el día a día en la profesión odontológica y en el servicio que prestamos a los pacientes. 

Motivamos un nuevo enfoque preventivo, mínimamente invasivo, respetuoso con la biología y centrado en alargar la vida de los dientes. En definitiva, prestar excelencia y hacerla accesible para que nuestros pacientes puedan disfrutar de una sonrisa en su mejor versión.

El método

 La Odontología Slow o Slow Dentistry es un método de excelencia en el que se fusionan perfectamente los protocolos clínicos y los de gestión. Una filosofía de trabajo que beneficia a todos aquellos profesionales y pacientes que confían en que a veces “menos es más” y que puede hacer “más con menos”. 

Prevención

 La Odontología con prisas o basada en un marketing agresivo de resultados inmediatos pueden provocar sobreintervención o tratamientos innecesarios. Es decir, un servicio alejado de la prevención, la conservación y la mínima intervención. El método Slow pone en valor una odontología de calidad en la que el paciente es la prioridad. 

Estilo de vida

 Muchas de las patologías bucodentales que sufren los pacientes tienen como origen un estilo de vida acelerado y/o una odontología previa realizada con prisas. En consecuencia, la ‘fast life’ nos impide pensar en nosotros, en cuidar nuestra sonrisa y en acudir regularmente al dentista, poniendo en riesgo nuestra salud bucodental